
La comisión de patrimonio municipal se reunirá en septiembre para debatir acerca de esta nueva ‘moda’ importada desde Italia
Alejandro Castillero | Diario de Sevilla
El Ayuntamiento de Sevilla, tras valorar la información dada por este periódico sobre los numerosos candados que cuelgan sobre el puente de Triana, ha considerado que no ve una “agresión contra el patrimonio” la instalación de estos cerrojos sobre las barandas del puente. Aun así, la Comisión de Patrimonio Municipal, creada hace unos meses y perteneciente a la delegación de Urbanismo, va a analizar la situación en la primera reunión que se celebrará a principios de septiembre.
Este nueva moda, importada de Roma, aterrizó en Sevilla hace dos años con la llegada de estudiantes italianos de Erasmus. El origen de esta tradición se encuentra, al parecer, en un libro del escritor italiano Federico Moccia. En la novela Tengo ganas de ti, el autor relata cómo los protagonistas sellan su amor con un candado en el puente Milvio de Roma, en el que graban sus nombres, y luego tiran la llave al río.
El problema radica en que esta demostración de amor entra en conflicto con la Protección al Patrimonio, ya que el puente de Isabel II fue declarado bien de interés cultural (BIC) en 1976. Actualmente se pueden encontrar unos 300 candados, según el recuento efectuado por este periódico esta misma semana, lo que afecta a la estética del puente de Triana.
El presidente de la asociación para la defensa del patrimonio de Sevilla (Adepa), Joaquín Egea, consideró ayer como “irrelevante” el tema de los candados del puente de Triana, comparado con la situación que sufren otros edificios como la Plaza España. No obstante, instó al Ayuntamiento a la retirada de los candados si la situación va en aumento.
El puente de Isabel II fue construido entre los años 1847 y 1852 por los ingenieros franceses Bernadet y Steinacher para reemplazar el antiguo puente de barcas de 1171, siendo un buen ejemplo de la arquitectura de hierro del siglo XIX.
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Agresión en toda regla, yo voto en contra de los dichosos candaditos, si te quieres jurar amor eterno, pues, como se dice en Andalucía, “llévate a la parienta a París” o a Italia, donde está el verdadero puente del amor. Anda que no son listos, vagos y maleantes aquí. Ahorrado unas ‘perras’ (euros) te vas y por poco menos te pegas el revolcón en un hostalito u hotelito según los posibles de cada uno.
Veras tú cuando empiecen los desperfectos en el Puente. Si quieren hacer la gracia que se vayan al puente de Los Remedios, pero el de Triana que lo dejen, que lo dejen, que lo que no ha hundido los años, los van a acabar unos cafres ‘enchochados’.